La pequeña tienda de los corazones felices

 LA PEQUEÑA TIENDA DE LOS CORAZONES FELICES

Ali Mcnamara

Un dato curioso de esta escritora es que sufre de esclerosis múltiple. Otro, es que descubrió que se le daba bien contar historias por casualidad y desde entonces sigue haciéndolo. 


St. Felix, una ciudad idílica

Nos encontramos en la costa de Cornualles, en una pintoresca ciudad que gran parte del año se alimenta del turismo. Entre las aficiones que más destacan está el arte. Por eso, Kate vio una buena oportunidad para abrir su propia tienda de artesanía. Todos llevan una vida tranquila, hasta que una vieja máquina de coser toma la iniciativa y comienza a tejer bordados exquisitos que se entrelazan con unas pinturas recientes en la tienda de Jack, el nuevo vecino. Este hecho provoca que los dos tengan un buen tema de conversación y un misterio por resolver. Cada vez que aparecen pinturas o bordados nuevos, se reúnen en la tienda de él para que el pasado cobre vida. 

Mientras esta amistad se curte, aparece en escena Julián, un millonario vanidoso y engreído... hasta que Kate lo invita a cenar y descubre lo errada que estaba en sus primeras impresiones. Julián está cansado de aprovechar el éxito artístico de su padre y, aunque el dinero no está entre sus preocupaciones, se siente infeliz, ya que no ha conseguido nada por sí mismo. 


El pasado

Aquellas reuniones en la tienda de Jack revelan una historia que ocurrió en torno a 1950. En cada encuentro revelan una parte: Un artista amante de la fotografía y la pintura, una costurera y modista que vive de sus diseños y, una niña que va en silla de ruedas a causa de una enfermedad. Luego entra Freddie, un viejo pintor que vive solo y que dibuja sobre cualquier superficie que se preste. Es la pureza de sus motivos la que invita a Kate a pensar que el padre que tanto defiende Julián no es quien dice ser. 

El escenario

La novela narra las vidas sencillas de la gente humilde y trabajadora del pueblecito costero a la par que mezcla esa fantasía mágica que parece encajar en los lugares más escondidos del mapa. Es esa realidad mágica la que hace que Kate y Jack acaben sintiendo algo más que amistad a pesar de las circunstancias actuales del soldado. 


Mi opinión personal

Ha sido una novela tierna y entretenida. Perfecta para pasar una tarde otoñal con un café o un chocolate. No me ha enganchado lo suficiente como para no despegarme del libro, pero sí ha sido una lectura amable y ligera. Me ha costado un poco sentir la relación entre los protagonistas, sentía que faltaba chispa y que estaba forzada. 

El final también me ha parecido un poco típico: todo resulto en un pestañeo y un "felices para siempre" como broche. 

Quizás me hubiera gustado tener más sorpresas, pero, como digo, para salir del género que solamos leer o pasar una tarde agradable, cumple perfectamente. 

¿La conocías? 

Te animo a dejarme algún comentario abajo. 

¡Nos leemos!

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